En el marco de una semana cargada de actividades en distintos puntos del territorio bonaerense, el gobernador Axel Kicillof reservó el viernes para una visita que trasciende la agenda de gestión: aterrizará en Córdoba, uno de los distritos más esquivos para el peronismo kirchnerista, con una agenda que combina lo sindical, lo institucional y lo político, y que marca un paso más en su proceso de construcción territorial de cara a 2027.
Se trata de la segunda visita del año del economista al interior del país, tras de participar el pasado 2 de abril en Tierra del Fuego de un homenaje a los ex combatientes de Malvinas junto a los gobernadores Gustavo Melella y Ricardo Quintela (La Rioja).
Kicillof Quintela Melella vigilia malvinas

La primera parada será en Cosquín, donde firmará un convenio de carácter turístico. Luego se trasladará a la ciudad de Córdoba para suscribir acuerdos con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN): uno vinculado al Ministerio de Desarrollo Agrario y otro relacionado con la implementación de carreras universitarias en suelo bonaerense, en el marco del programa Puentes, en articulación con el Ministerio de Gobierno provincial.
El momento central del día será su participación en el Congreso de delegados de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA) en La Falda, junto al titular del gremio y referente de la CGT, Héctor Daer. El marco sindical no es casual: le permite al mandatario bonaerense pisar Córdoba sin quedar atado a ninguna estructura política local en particular.
A las 17, además, el gobernador presentará en territorio cordobés su libro «De Smith a Keynes», en lo que será otro guiño a un electorado al que busca interpelar desde un perfil más intelectual y menos partidario.
Sin Llaryora en agenda
Consultado en la conferencia de prensa de este lunes, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, fue claro respecto a la relación con el gobernador cordobés: «No está prevista una reunión con el gobernador, si bien Kicillof mantiene diálogo permanente con Llaryora», dijo. Desde la provincia mediterránea también confirmaron que «no está en agenda que se crucen».
Girard, Bianco y Rodríguez

Detrás de esa distancia hay también una razón de timing político: el cordobesismo que encarnan Llaryora y el diputado nacional Juan Schiaretti no tiene previsto sumarse a ninguna propuesta electoral nacional hasta tanto se resuelva la elección provincial de Córdoba, que estará desdoblada de la nacional. Recién después de ese escenario, Llaryora moverá sus fichas a nivel federal. Por ahora, públicamente expresará mayor sintonía con otras vertientes del peronismo, como el sector que organizó el acto en Parque Norte o el sanjuanino Sergio Uñac, quien también planea una visita a Córdoba en las próximas semanas.
Schiaretti Llaryora

El vínculo entre ambos gobernadores es descrito como bueno en lo personal e institucional, pero Llaryora tiene sus propios cálculos de cara a su reelección, prefiere por ahora no compartir actividades con su par bonaerense, al que en Córdoba parte del electorado asocia con el kirchnerismo.
Los números hablan por sí solos: Milei obtuvo el 74% de los votos en el balotaje de 2023 en Córdoba, la ventaja más amplia sobre Sergio Massa en todo el país. En las legislativas de 2025, el libertario se impuso con el 42%, seguido por Juan Schiaretti con el 28%, Natalia de la Sota con el 8% y el kirchnerista Pablo Carro con apenas el 5%, sin lograr renovar su banca.
Aun así, desde ambos lados del mostrador reconocen una baja de entre 18 y 20 puntos en la imagen de Milei en los últimos meses en la provincia, aunque el Presidente conserva un piso de apoyo cercano al 45%.
Las «nuevas canciones» en territorio hostil
El viaje forma parte de un proceso de construcción territorial más amplio que el kicillofismo viene encarando en Córdoba desde principios de año. El puntapié inicial fue el 16 de marzo, cuando Kicillof participó por videoconferencia de un encuentro organizado por el exsenador nacional Carlos Caserio en Villa Carlos Paz. En esa ocasión, el gobernador lanzó un llamado a la «unidad» y planteó la necesidad de conformar un frente nacional, con el argumento de que ninguna provincia «se salvará sola» ante el modelo de ajuste del gobierno de Milei. Al acto asistió presencialmente el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, y fue la primera señal pública del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en suelo cordobés.
Foto: Noticias Argentinas

La estrategia apunta a diferenciarse de la imagen kirchnerista tradicional. «Este es un año de construcción y el MDF necesita hacer pie en Córdoba con lo que nosotros denominamos ‘nuevas canciones’ porque esta es la provincia más refractaria al kirhcnerismo», admitió un dirigente peronista con experiencia en el distrito.
En ese marco también se inscriben los vínculos que Kicillof viene cultivando con la diputada nacional Natalia de la Sota, referente opositora con llegada al massismo y figura con creciente proyección propia en la escena peronista cordobesa. Días atrás, Bianco la calificó como «una gran dirigente que representa bien al peronismo cordobés» y adelantó que será una de las figuras con las que habrá que «sentarse a conversar». No obstante, bajó el tono a las versiones sobre una eventual fórmula presidencial conjunta en 2027: «Es muy prematuro. No hemos hablado con ella», puntualizó.
Natalia De la Sota

Se reactiva el PJ bonaerense
La jornada cordobesa cierra una semana intensa. El martes, Kicillof estará en Ensenada junto al intendente Mario Secco para inaugurar el nuevo edificio de la Municipalidad, una obra de 4.000 metros cuadrados en seis pisos. El miércoles se trasladará a Dolores para entregar escrituras, equipamiento para residuos y la ambulancia número 431 desde el inicio de su gestión, y luego a General Guido para inaugurar un SUM escolar, entregar kits de huertas y poner en marcha un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud. El jueves, la agenda lo llevará a Almirante Brown, con inauguraciones en el área de seguridad y un nuevo establecimiento de formación docente.
El sábado, de regreso, Kicillof participará de una nueva presentación de su libro en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
Kicillof PJ

En paralelo a la agenda del gobernador, el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires lanza el curso de formación política «Presente y futuro de la Argentina en un mundo en transformación», organizado por la Secretaría de Formación Política a cargo de Julio Alak e implementado a través del Instituto de Capacitación Política (ICP).
El programa, que arranca el jueves 14 de mayo a las 16 horas en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata con una clase inaugural a cargo del propio Kicillof, se extenderá durante cuatro meses en 16 encuentros divididos en cuatro módulos: el nuevo desorden mundial, América Latina en el siglo XXI, economía y soberanía argentina, y la comunidad organizada. Entre los docentes figuran Silvina Batakis, Jorge Taiana, Carlos Tomada, Roberto Salvarezza y Hernán Brienza, entre otros. Las clases serán los miércoles a las 18 horas en la sede del ICP (calle 54 N° 777, La Plata), con transmisión simultánea por YouTube. La inscripción es gratuita en www.icpweb.ar.
Alak Kicillof

La interna y el peronismo que debate
l viaje a Córdoba se produce en medio de la tensa interna del peronismo. El fin de semana pasado, sectores del PJ ajenos al kicillofismo lanzaron el espacio «Peronismo debate» con un acto en Parque Norte. Bianco optó por la mesura: «Está muy bien que todos los sectores del peronismo se movilicen y tengan debate. No fuimos invitados, pero era una convocatoria abierta. No nos damos por ofendidos. Está muy bien que los compañeros se organicen en función de la necesidad de que en 2027 gobierne el peronismo», contestó al ser consultado.
A nivel nacional, el PJ convocó a un Congreso partidario para el 19 de mayo, donde se debatirán la reforma electoral impulsada por el Gobierno, la eventual eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento de campañas y la iniciativa de «Ficha Limpia». También podría empezar a delinearse la estrategia de alianzas hacia 2027.
La aritmética de una candidatura
Córdoba no es un capricho en el mapa de Kicillof: es una necesidad aritmética. La provincia mediterránea cuenta con más de 3,1 millones de votantes habilitados, el 9% del padrón electoral nacional, y es el segundo distrito en peso electoral del país, solo detrás de Buenos Aires. Sin ese caudal de votos -o al menos sin una porción competitiva de él- cualquier candidatura presidencial tiene un techo muy bajo.
El problema es que los números de partida son brutales. Como se dijo, el peronismo kirchnerista obtuvo apenas el 5% en las últimas legislativas en ese distrito. Milei arrasó con el 74% en el balotaje de 2023. Y el cordobesismo, la única vertiente del peronismo con arraigo real en la provincia, no está dispuesto a definir alianzas nacionales hasta que no resuelva su propia elección provincial.
El viaje del viernes es, en ese contexto, mucho más un acto de siembra que una cosecha. El primer paso de un camino que, por ahora, luce considerablemente más largo que corto.