l ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó este jueves que se siente “cómodo con el dólar a $1.500” y se mostró confiado en que Estados Unidos continuará comprando pesos. Además, consideró que las elecciones legislativas “son más importantes que las de 2027” y advirtió que “para graduarnos de país serio necesitamos menos volatilidad política”.
“El tipo de cambio, como bien dijo (el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent), lejos de ser bajo, es un tipo de cambio ya más bien alto”, señaló el funcionario en declaraciones a LN+.
Caputo sostuvo que “la moneda es un reflejo de cómo te va en la economía” y comparó la situación actual con la del gobierno de Mauricio Macri. “No es casualidad que heredamos un tipo de cambio real más alto, allá arriba, con la economía hecha pomada. A las economías que les va bien tienen una moneda más fuerte”, subrayó.
En esa línea, precisó que “cuando se salió del cepo con Mauricio Macri había un tipo de cambio que hoy sería de $1.280, pero Macri tenía seis puntos de déficit fiscal y tres de déficit de cuenta corriente. Hoy tenemos superávit fiscal y un punto de déficit de cuenta corriente, que se usa para financiar al sector privado. Tenemos una situación muchísimo mejor”.
El titular del Palacio de Hacienda remarcó que “el esquema cambiario quedará exactamente igual después de las elecciones legislativas” y descartó una devaluación. “No cambia absolutamente nada, todo sigue exactamente igual”, reiteró.
“Estamos en un esquema de bandas perfectamente calibradas, con un Banco Central capitalizado, fundamentos económicos sólidos y un soporte financiero de Estados Unidos como ningún país en el mundo recibió, ni siquiera México en el 94. Estamos frente a una oportunidad histórica: el país más importante del mundo está diciendo ‘quiero que le vaya bien a los argentinos’”, enfatizó.
El ministro también apuntó contra los economistas que pronostican una devaluación. “Una devaluación es menos salario para la gente. Les han quemado el cerebro a muchos colegas que creen que la única forma de ser competitivos es con un tipo de cambio totalmente subvaluado. Ese es el modelo viejo, con salarios en dólares bajísimos y una economía cerrada”, argumentó.
Asimismo, reconoció que en la Argentina “hay un problema de credibilidad” y volvió a insistir en la necesidad de “menos volatilidad política”. “No puede ser esto o el comunismo”, expresó.
De cara a las elecciones legislativas del domingo, Caputo confirmó que este miércoles hubo una nueva intervención del Tesoro de Estados Unidos por “alrededor de 400 millones de dólares”, y añadió que “va a seguir comprando mientras le parezca un precio razonable”.
“Estamos trabajando el swap de 20 mil millones de dólares y otra facilidad por otros 20 mil millones. No puedo dar detalles mientras no esté listo, pero el mensaje más importante de Bessent es que todas las herramientas financieras están arriba de la mesa. Estados Unidos va a utilizar todas las herramientas necesarias para que a los argentinos les vaya bien”, subrayó.
Horas antes de que se confirmara que el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, pasará a estar al frente de la Cancillería, Caputo aseguró que “no va a haber ningún tipo de cambio” en el equipo económico.
Sin embargo, en los mercados la designación de Quirno fue leída como un fortalecimiento del poder de Caputo dentro del gabinete económico de Javier Milei, lo que se reflejó en un repunte de acciones y bonos.