ANTONINO BARTUCCIO / FOTOTECA 9 X 121 / 9

Islas Eolias

Dos montes volcánicos ocupan el centro de Salina, la isla donde se rodó El cartero y Pablo Neruda.

JAMES HELLAND2 / 9

Palermo

La Catedral (s. XIII), de dimensiones palaciegas, exhibe rasgos bizantinos y normandos. El pórtico es de estilo gótico catalán (XV).

DALIBOR KASTRATOVIC / 123RF3 / 9

Cefalú

Cefalú muestra su fachada marinera sin artificios, con los muros desconchados y la ropa tendida reflejándose en el puerto

ALEXANDER JIKHAREV4 / 9

Vulcano

Según la leyenda, el dios del fuego romano tenía aquí su fragua. Desde el borde del cráter, a 386 m, se avista el resto de islas.

FOTOTECA 9 X 125 / 9

Islas Eolias

La blanca Lípari, el tradicional puerto de Stromboli y las pizzas enrolladas son tres iconos del pequeño archipiélago siciliano.

ANDREA RAPISARDA6 / 9

Lípari

La capital de las Eolias conserva las murallas reforzadas por los españoles en el XVI y el puerto pescador de Marina Corta.

AGE FOTOSTOCK7 / 9

Sabores mediterráneos

Cannolli, queso de oveja, aceitunas… La cocina siciliana mezcla gustos y aromas de Oriente y Occidente.

ALESSANDRO SAFFO / FOTOTECA 9 X 128 / 9

Taormina

Fue un famoso destino de veraneo en el siglo XIX y a principios del XX. En la fotografía se ve el santuario de Madonna della Rocca  en primer término y el Etna al fondo.

Mapa: BLAUSET9 / 9

La Costa Norte

1 Palermo. La Catedral y el Palacio de los Normandos son dos joyas artísticas.
2 Cefalú. Imprescindible por los palacios de su casco viejo y su puerto.
3 Islas Eolias. Lípari es la capital. Vulcano y Strómboli tienen volcanes activos.
4 Taormina. Esta ciudad con vistas al Etna posee un magnífico teatro griego.
5 Etna. El cráter y su entorno son parque nacional. Se llega desde Catania.

De regreso a tierra firme, la ruta continúa hacia Messina, una ciudad pequeña que parece envuelta por el mar. Resulta imprescindible visitar la iglesia de Santa María, del siglo XII, aunque reconstruida múltiples veces, y la Annunziata dei Catalani, que fue la iglesia de los mercaderes catalanes.

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Apenas 50 kilómetros más adelante se alcanza el mayor espectáculo de esta costa: Taormina. En sus pintorescos parajes, la burguesía finisecular de media Europa festejó su amor a las ruinas y al legado griego. El viajero de hoy en día también cae rendido ante el teatro griego, el Duomo –que empezó siendo románico pero que acabó con una portada barroca– y el Corso Umberto, la calle más animada de la ciudad, jalonada por tres puertas y varios palacios e iglesias.

Desde Taormina podemos al fin contemplar la sagrada silueta del Etna, dominando el horizonte con sus 3.340 metros y sus frecuentes –aunque controladas– erupciones. Para llegar al volcán es necesario conducir hasta Catania, a 54 kilómetros de Taormina, y subir en el teleférico (Funivia Etna) que se acerca al cráter. Según la leyenda, a esta caldera de 135 kilómetros de perímetro se arrojó el filósofo Empedocles, forjador de la teoría de los cuatro elementos y amante del fuego purificador. Al pasear por las calles de Catania volvemos a encontrarnos con otro teatro griego modificado después por los romanos y con otro Duomo normando. La Vía Crociferi, una alucinante galería de palacios y templos del siglo XVIII, conduce frente a la inacabada iglesia de San Nicolo, iniciada en 1687 y abandonada en 1796.

Las islas crean vínculos extremos, por eso todo siciliano desea volver a la tierra donde nació. Y algo parecido ocurre con los que la visitan. Siempre querrán regresar a una isla que es un crisol de culturas mediterráneas.

Documentos: DNI.
Idiomas: italiano.
Moneda: euro.

Cómo llegar y moverse: Palermo y Catania reciben vuelos directos de varias ciudades españolas y también italianas. A las islas Eolias se llega con aliscafo desde Milazzo, Messina, Palermo, Cefalú, Calabria y Nápoles. Con transbordador, desde Milazzo y Nápoles. Palermo y Catania están unidos por una autopista y un tren. Para subir al Etna se puede llegar en coche hasta el Rifugio Sapienza (Nicolosi), de donde parten a la cima el teleférico y los coches autorizados. El tren
Circumetnea bordea el volcán desde Catania.