El presidente Javier Milei firmó el decreto que oficializa la designación de la ingeniera agrónoma María Beatriz Giraudo Gaviglio al frente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en reemplazo de Pablo Cortese, quien presentó su renuncia días atrás en medio de un conflicto con laboratorios por la importación de vacunas veterinarias.

La medida quedó plasmada en el Decreto 515/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial y firmado también por el ministro de Economía, Luis Caputo. En el documento se acepta la renuncia de Cortese con fecha del 28 de julio y se establece que la nueva presidenta asume funciones desde el 29.

La salida de Cortese, quien había asumido en diciembre del año pasado y tenía trayectoria previa en el organismo, ocurre tras una serie de tensiones generadas por la decisión del Senasa de habilitar el ingreso de productos veterinarios importados, una política alineada con la apertura económica impulsada por el Ejecutivo. Esta medida generó el rechazo de cámaras empresarias del sector, que alertaron sobre el posible impacto en la industria nacional, que emplea a más de 8 mil personas.

Uno de los puntos críticos se produjo en abril, cuando Senasa aprobó el ingreso de un lote de vacunas procedentes de Brasil, lo que desató reclamos formales por parte de laboratorios locales. Incluso, uno de ellos presentó una carta documento denunciando presuntas irregularidades. A ello se sumó una auditoría interna ordenada por el organismo para revisar los procedimientos.

Aunque oficialmente se indicó que la renuncia fue por “motivos personales”, fuentes del sector vinculan la salida de Cortese al creciente malestar por esta apertura del mercado. Durante la última Exposición Rural, tanto el presidente Milei como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendieron la medida: “Vamos a tener vacunas a mitad de precio”, sostuvo el jefe de Estado. Por su parte, Sturzenegger apuntó que “nos están estafando”.

Giraudo Gaviglio, quien hasta ahora se desempeñaba como asesora técnica «ad honorem» en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, asume al frente de un organismo clave para la fiscalización sanitaria del sector agroalimentario y la certificación de exportaciones.