El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires instó a la comunidad a adoptar medidas preventivas frente al aumento de la prevalencia del cáncer de páncreas a nivel global, al difundir un informe enfocado en los factores de riesgo sobre los que es posible actuar para reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
Bajo el lema “Factores sobre los que podemos actuar hoy”, la entidad advirtió que se trata de una patología que suele avanzar de manera silenciosa, ya que en sus etapas iniciales generalmente no presenta síntomas, lo que dificulta su detección temprana. Por ese motivo, remarcó que la prevención primaria constituye la principal herramienta para disminuir su impacto.
En el documento, los especialistas identificaron al tabaquismo como el principal factor de riesgo, al señalar que las personas fumadoras tienen el doble de probabilidades de enfermar en comparación con quienes no fuman, debido al daño directo que los componentes del tabaco provocan en las células pancreáticas. También alertaron sobre el consumo excesivo de alcohol, que puede generar inflamación crónica del páncreas, una condición asociada al desarrollo de tumores malignos.
Asimismo, el informe destacó la influencia de la alimentación poco saludable y el sedentarismo, en particular el consumo de alimentos ultraprocesados y el exceso de grasa abdominal, que alteran el metabolismo de la insulina y sobrecargan de manera constante al órgano. En ese marco, se indicó que la aparición repentina de diabetes tipo 2 en la edad adulta, sin antecedentes claros, debe ser motivo de consulta médica.
Como parte de las recomendaciones, el Colegio de Médicos subrayó la importancia de dejar de fumar, adoptar una dieta basada en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva, reducir el consumo de bebidas azucaradas y mantener una actividad física regular que permita conservar un peso saludable.
Por último, la institución recordó que es fundamental acudir al médico ante señales de alerta como coloración amarillenta de la piel o los ojos, dolor persistente en la parte superior del abdomen que se irradia hacia la espalda o una pérdida de peso significativa sin causa aparente. “No podemos cambiar nuestra genética, pero sí nuestras decisiones diarias. El compromiso con un estilo de vida saludable es la mejor inversión en salud que podemos hacer”, concluyó el informe.