El Gobierno nacional oficializó este martes una profunda reforma en las cuatro fuerzas de seguridad federales mediante la publicación de una serie de decretos en el Boletín Oficial. Se trata de la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal (SPF), cuyos estatutos fueron modificados para modernizar estructuras, redefinir funciones y alinear sus competencias con estándares internacionales.

Las reformas fueron impulsadas por el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, y llevan la firma del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Establecen un plazo de 90 días para adecuaciones internas en cada fuerza, sin alterar por el momento las jefaturas vigentes.

En el caso de Gendarmería, el decreto deroga normativas que regían desde 1971 y establece nuevos escalafones, jerarquías y criterios de ascenso, con el foco puesto en la lucha contra el narcotráfico y los delitos transnacionales.

Para la Prefectura Naval, la reforma amplía sus funciones como autoridad marítima, incorpora el Sistema Guardacostas como plataforma oficial de control y vigilancia, y le asigna nuevas competencias en seguridad, medioambiente y pesca ilegal.

La PSA también fue reestructurada: suma un Subdirector Nacional, un agrupamiento técnico-profesional y nuevos lineamientos para la formación y disciplina del personal. La idea es reforzar su actuación en aeropuertos y delitos complejos.

En tanto, el SPF tendrá un nuevo estatuto que reemplaza a la ley orgánica de 1967. El rediseño apunta a mejorar la gestión de las cárceles federales, con un plan de infraestructura penitenciaria, nuevos esquemas de dirección y posibles traslados de establecimientos para mejorar condiciones de detención.