A menos de una semana de las elecciones legislativas, el oficialismo y el peronismo ingresaron en la etapa final de la campaña electoral, con estrategias diferenciadas y disputas internas que condicionan el clima previo a los comicios.
El presidente Javier Milei encabezará dos actos multitudinarios en Córdoba y Rosario, en el tramo final de una campaña que busca consolidar el voto libertario y acortar distancias en la provincia de Buenos Aires. En tanto, el peronismo, bajo el sello Fuerza Patria, prepara una presentación ante la Justicia Electoral por el formato del escrutinio provisorio dispuesto por el Poder Ejecutivo.
Reclamo de Fuerza Patria
El espacio opositor cuestionó que, en el simulacro realizado en el Correo Argentino, las pantallas de difusión de resultados agruparan los votos del oficialismo bajo la categoría “Argentina”, mientras que las listas peronistas aparecen fragmentadas por distrito. Según informaron fuentes partidarias, esto podría generar “una lectura política distorsionada” de los resultados nacionales.
Desde el Gobierno aclararon que el escrutinio provisorio “es meramente informativo” y que la distribución de votos responde a criterios técnicos. “Cada fuerza compite con el nombre que registró ante la Justicia Electoral. Si están fragmentados, se cuentan por separado”, señalaron voceros oficiales.
Fuerza Patria competirá con esa denominación en 13 provincias —entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Catamarca— y con distintos sellos en las restantes 11 jurisdicciones. Para unificar la información, el peronismo difundirá su propio recuento paralelo mediante la aplicación “Resultados 2025”.
Expectativa y tensiones en ambos espacios
Mientras el oficialismo busca mostrarse cohesionado, en la Casa Rosada reconocen que las definiciones políticas se postergarán hasta después de los comicios. Milei instruyó a sus ministros a “mantener la calma” y no anticipar cambios en el Gabinete, aunque se prevén modificaciones tras las elecciones.
Entre las salidas ya confirmadas figuran las de Patricia Bullrich (Seguridad), Luis Petri (Defensa) y Manuel Adorni (Vocería Presidencial), quienes asumirán bancas en el Congreso. En el entorno presidencial no descartan más reemplazos, aunque los nombres aún no fueron oficializados.
“El Gabinete se reestructurará en función de los compromisos asumidos y de las reformas que el Gobierno busca impulsar”, dijo Milei durante el fin de semana. En esa agenda se incluyen cambios laborales, tributarios y previsionales, así como la continuidad del programa de desregulación económica iniciado en 2023.
La estrategia del cierre
En el oficialismo confían en reducir la diferencia registrada en septiembre, cuando La Libertad Avanza quedó 13 puntos por debajo del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Apuestan a revertir parte de esa brecha con buenos resultados en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Salta, y mantener competitividad en Santa Fe y Tierra del Fuego.
El Presidente cerrará la campaña con actos masivos en Córdoba y Rosario, acompañado por su hermana y secretaria general, Karina Milei, y el ministro del Interior, Guillermo Francos.
Un cierre condicionado por las internas
En el peronismo, la consigna “Frenar a Milei” sintetiza el intento de unidad entre los distintos sectores, aunque persisten diferencias entre el kirchnerismo, los gobernadores, los intendentes y los sindicatos. Las tensiones se mantienen bajo control en la recta final, pero se espera que vuelvan a aflorar una vez conocidos los resultados.
Tanto en el oficialismo como en la oposición, el clima es de cautela y expectativa. En ambos sectores reconocen que el resultado del domingo definirá no solo la nueva composición del Congreso, sino también el rumbo político y económico de los próximos meses.