El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) autorizó este lunes dos nuevas prácticas enológicas que regirán en todo el país: por un lado, habilitó el uso de citrato de cobre en vinos para reducir olores y sabores desagradables originados por compuestos de sulfuro de hidrógeno; y por otro, aprobó la desacidificación de mostos y vinos mediante la adición de bicarbonato de potasio.
Ambas disposiciones fueron publicadas en el Boletín Oficial.
En el caso del citrato de cobre, la resolución establece que la dosis máxima no podrá superar 1 gramo por hectolitro y que, tras el tratamiento, el contenido de cobre deberá quedar dentro de los límites legales vigentes.
El organismo aclaró que el precipitado generado debe eliminarse mediante filtración, de acuerdo con lo dispuesto por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y el Códex Enológico Internacional.
Respecto al bicarbonato de potasio, el INV autorizó su uso como regulador de acidez en mostos y vinos, siempre que el producto final conserve al menos un gramo por litro de ácido tartárico.
Ese procedimiento también se encuentra contemplado en la normativa internacional y en las disposiciones de la Unión Europea.
Ambas resoluciones llevan la firma del presidente del INV, Carlos Raúl Tizio Mayer, y advierten que las infracciones serán sancionadas conforme a la legislación vigente.