“El radicalismo debe ser una alternativa a los populismos de Milei y Kicillof”. Con esa definición tajante, el presidente de la bancada UCR-Cambio Federal en la Cámara de Diputados bonaerense, Diego Garciarena, marca el rumbo que, a su entender, debería adoptar el partido centenario en un escenario político polarizado. Mientras el PRO busca sellar un acuerdo con La Libertad Avanza y el peronismo intenta reorganizarse tras la derrota electoral de 2023, el radicalismo debate su identidad y estrategia de cara a las próximas elecciones.
El legislador marplatense, alineado con el sector político liderado por el senador nacional Maximiliano Abad, sostiene en una entrevista con Ámbito que la UCR debe construir un espacio propio y no quedar atrapada en la lógica de los extremos. “La grieta y las polarizaciones nos han hecho mal. Todas las posiciones que se debaten hoy en la política son irreductibles. Si vos pensás distinto a mí, sos mi enemigo. Eso es un disparate”, advierte, en un mensaje que apunta tanto a los libertarios como al kirchnerismo.
La Unión Cívica Radical atraviesa su propia encrucijada interna. La reciente elección del Comité Provincia, donde la lista de Miguel Fernández -apoyada por Abad y Garciarena- se impuso con un margen ajustado sobre la de Pablo Domenichini, quien contaba con el respaldo de Martín Lousteau y Facundo Manes. Luego, ello derivó en una disputa judicial por la que habrá que repetir la votación en algunas mesas de tres municipios. A nivel nacional, las diferencias entre esos sectores tampoco se saldaron y serán eje de la convención del 25 de abril, donde se definirá la estrategia electoral.

En ese contexto, Garciarena subraya que el radicalismo debe fijar una postura clara y recuperar protagonismo. “Hoy cada provincia establece su propio sistema de acuerdos, pero el partido debe marcar una línea nacional. Hay temas en los que no hay una posición unificada, y eso nos debilita”, señala. El legislador también cuestiona la indefinición de la UCR frente a debates centrales del país: “¿Qué postura tiene el radicalismo sobre el DNU de Milei o sobre el fallo que benefició a García Mansilla? No lo sabe nadie, porque no hubo pronunciamientos”.
Para el dirigente bonaerense, la falta de cohesión al seno del radicalismo no puede derivar en parálisis ni ceder terreno a otras fuerzas. Se muestra crítico tanto del presidente Javier Milei como del gobernador Axel Kicillof: «La UCR debe consolidarse como una alternativa a ambos modelos. Son gobiernos muy parecidos: los dos reniegan de la Legislatura, los dos gobiernan sin presupuesto, los dos quieren suspender las PASO. Nuestra responsabilidad es ofrecer una opción distinta”.
Periodista: ¿Cómo analiza la interna que se vive en este momento en el radicalismo entre los sectores de Abad y de Lousteau?
Diego Garciarena: En el radicalismo la interna es un ejercicio frecuente de la política. Me parece que hay dos posturas, una más vinculada a una mirada de la Capital o de la ciudad Buenos Aires, otra más integradora de lo que es el radicalismo del interior, por definirlo de alguna manera. Me da la sensación que hay que aceptar las reglas del juego. Hubo una elección interna que arrojó un resultado y tendríamos que estar ya resolviendo el tema claramente. Deberíamos estar pensando más en lo que va a ser el partido este año en función de la estrategia electoral y desarrollo electoral, y de cómo cuidamos mejor a nuestros intendentes, concejales, diputados, legisladores. Va a ser una definición que va a tener que tomar el partido rápidamente. Para ello está la convención del 25 de abril, convocada ya, donde discutiremos la estrategia electoral de nuestro partido.
P: El 28 de marzo vence el mandato de Maximiliano Abad como titular del comité provincia y el juez electoral ordenó volver a votar en algunas mesas de tres municipios. ¿Qué es lo que va a pasar?
DG: El diálogo es un camino siempre. La democracia es diálogo y hay que buscar consensos. ¿Y si no se logran los consensos? Bueno, va a haber que aplicar la Carta Orgánica del partido que establece la forma de resolver una acefalía. Lo que se va a producir es una acefalía, es decir, la conducción actual va a vencer su mandato y va a quedar sin mandato la conducción próxima. Ahí habría que establecer un sistema de cómo reemplazamos la conducción, que está previsto en el estatuto: establece la creación de un comité de contingencia integrado por diferentes figuras del partido, como el presidente de la convención, el presidente del comité de disciplina, el presidente de la junta electoral, el tesorero.
P: No habrá una intervención, sino un comité de contingencia.
DG: No. No hay motivos para intervenir el partido porque los órganos partidos están en pleno funcionamiento. Lo único que acefalía, pero ninguna causal de intervención.

P: ¿Y puede modificarse el resultado si se vota en algunas mesas esos 3 distritos (La Matanza, Ezeiza y Quilmes)?
DG: No. Nuestro modo de ver es que el resultado se va a ampliar en lugar de reducirse. Podrá modificar la incorporación de un vocal más o de un vocal menos, pero no va a cambiar la conducción.
P: Unos acusan a otros de querer cerrar con Milei, los otros responde que éstos quieren irse con el kirchnerismo. ¿Cuál es la situación del partido a su modo de ver?
DG: El 25 de abril es la convención nacional del partido, que es la que va a fijar la estrategia electoral del partido. Ahí hay que ir a discutir con todo lo que cada uno cree. El radicalismo tiene que construir una alternativa a los dos extremos y conformar un frente electoral. Ahora vamos a ir a esa convención a debatir estas cuestiones y a ver qué posición tiene el partido. Lo que está pasando hasta ahora es que cada provincia va estableciendo su propio régimen de acuerdo, su propio sistema de acuerdo. O sea que hoy hay una estrategia en cada distrito provincial. Me parece que el radicalismo tiene que fijar una postura, así como fijar postura en otras cosas. No se sabe qué postura tiene el radicalismo a nivel nacional con el tema del Lijo y García Mancilla porque nadie porque no ha hecho ningún pronunciamiento. Lo que tiene que hacer la conducción nacional del partido es fijar las estrategias del partido y las líneas políticas.
P: Cuando dice que hay que conformar un frente electoral, ¿Con qué sectores le gustaría que fuera?
DG: No, no, la política no es a nivel personal. La política es una construcción colectiva. El problema que tenemos a veces es que se privilegian los deseos personales por sobre los colectivos. Y eso nos genera los problemas que traemos. No somos importantes los dirigentes, son importantes los partidos, pero tenemos que tener una conciencia en eso, porque si no, buscamos imponer nuestro deseo personal por el interés colectivo. Y eso está mal.
P: El Pro está buscando acercarse cada vez más a La Libertad Avanza ¿Cómo queda ahí parada la UCR?
DG: Bastante tengo con la interna radical para meterme en la interna de los demás. El Pro que resuelva ese problema. Yo no me voy a meter en eso. Te vuelvo a decir, imagínate que nosotros tenemos que definir nuestras posiciones. Yo no voy a opinar de las posiciones de los demás. Me parece que hay que ver cómo queda parado eso. La elección de Capital es muy importante, va a marcar el acierto o desacierto de las estrategias que cada uno llevó adelante. Vamos a ver el resultado, a ver qué piensa la sociedad sobre las posiciones y las posturas de cada uno.
P: ¿Cuál es su visión respecto a los gobiernos de Milei y de Kicillof?
DG: Son muy parecidos. Los dos gobiernan sin presupuesto, los dos gobiernan renegando de la legislatura. Milei dice que los diputados son unos payasos. Carli Bianco dice que la Legislatura es un circo. Los dos establecen los dos quieren suspender las PASO para que no haya paso. O sea, se parecen bastante: hacen políticas bastante similar y dan discusiones públicas que parecen contradictorias.
P: ¿Y por qué el electorado debería volcarse a una opción como el radicalismo en estas elecciones legislativas?
DG: Porque la grieta y las polarizaciones nos han hecho mal. Todas las posiciones que se debaten hoy en la política son irreductibles. Si vos pensás distinto a mí, son mi enemigo. Eso es un disparate en la democracia. Entonces, todo es a todo nada. Y hay que terminar con eso de que todo es a todo nada. Las cosas se discuten, se debaten y a veces vos ganás una posición y a veces perdés una posición. Pero vos tenés que mantener el mismo respeto cuando ganas que cuando perdés. No es que cuando gano está bien y cuando pierdo está mal. No funciona así.
P: ¿Hay espacio para una avenida del medio?
DG: Yo no la llamaría avenida del medio. Yo la llamo una alternativa. Porque el medio, lo que dice el medio no existe. Hay que ser una propuesta alternativa a ambos populismo. Hay que tener una propuesta clara respecto de hacia dónde queremos ir. Me parece que hay espacio para eso.

P: ¿Confía en que el 25, en el encuentro del radicalismo, va a surgir una propuesta que cautive al electorado, que vaya en este sentido, que ordene un poco la cosa?
DG: Confío que lo vamos a discutir y confío que este partido de 130 años, que ha resuelto y superado a lo largo de su historia infinidad de complicaciones, ahora también las va a volver a superar.
Las cuestiones legislativas
P: ¿Qué opina de la posible suspensión de las PASO en territorio bonaerense?
DG: Creemos que primero el gobernador debe fijar el cronograma electoral completo. No hay elecciones en cuotas. En el proceso electoral es uno solo. Tiene un principio y tiene un final. El gobernador tiene que fijar ese proceso electoral, establecer las fechas. En función de las fechas vamos a ver si es necesario o hay que suspender la PASO o no. Le pongo un ejemplo: si el gobernador decide votar en noviembre, ¿Cuál sería el argumento para no hacer la PASO? Si hay tiempo. Ahora, si el gobernador decide votar en junio o en julio, obviamente que la PASO no se pueden hacer por una cuestión de tiempo. Entonces es fundamental tener la fecha establecida. En principio, siempre estamos a favor de la participación. Ahora, si hay alguna cuestión excepcional que permita que se suspendan la PASO por única vez, lo analizaríamos.
P: Muchos argumentan que las primarias representan un gasto.
DG: No voy a aceptar esta discusión de que votar es un gasto, porque a los argentinos nos costó mucho más caro no votar que votar. Eso lo demuestra la propia historia de nuestro país. Así que el argumento del costo no, porque con ese criterio podemos llegar al absurdo de decir bueno, no votemos más porque es caro. Y eso menoscabo la democracia. Yo no acepto ese argumento.

P: ¿Cree que habrá acuerdo para que se vote este jueves?
DG: Si hay acuerdo de Unión por la Patria para votar este jueves, van a tener los votos seguramente.
P: ¿Las elecciones tienen que desdoblarse o ser concurrentes?
DG: Eso es una decisión del gobernador. En lo personal, me parece que desdoblar la elección es discutir una elección de la provincia. Me parece que se van a poner sobre la mesa las discusiones de la provincia. Eso tiene una cuestión positiva que es la propia defensa de la autonomía de las provincias. Ahora, esa decisión de desdoblar o no corresponde al gobernador.
P: ¿Y qué opina de tratar la modificación del límite de las reelecciones indefinidas?
DG: Estoy en contra. rimero porque cambiar las reglas del juego cada dos años me parece un disparate. Porque además lo que estamos haciendo es adecuarla a la necesidad de los que ahora somos diputados, somos intendentes, somos senadores. No hay una discusión estratégica en eso. Los años de elecciones no se discuten reglas electorales. Y me parece además que es un tema que debería definirse en una reforma constitucional. Y no estar todos los años adecuando la ley a las necesidades de la coyuntura. Es un disparate.
Fuente: Ámbito