El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó hoy que la propuesta de su administración «es seguir construyendo» y no «dinamitar todo», como propone el precandidato a presidente libertario Javier Milei, y al referirse a Juntos por el Cambio puso de relieve que «los espejitos de colores que venden en canales de televisión quedan muy bien, pero cuando gobernador la nación y la provincia, no hicieron nada».
«Vamos a ver montones de anuncios y publicidades (en la campaña electoral que se avecina)», continuó el mandatario bonaerense y pidió pensar «qué modelo necesitamos que funcione en cada municipio, a nivel nacional y provincial».
El economista formuló esas declaraciones al encabezar en Rauch junto al ministro de Hábitat y Desarrollo Urbano, Agustín Simone y al intendente, Maximiliano Suescun, un acto de entrega de viviendas.
Desde el Poder Ejecutivo se indicó que la provincia y la nación construyen en la actualidad de manera conjunta un total de 12.599 viviendas en 111 municipios bonaerenses.
En ese marco, hoy se entregaron 22 viviendas de un total de 40 que se construyen con fondos provinciales en Rauch y que están destinadas a familias de docentes, con una inversión de $150 millones.
Esas casas se suman a las 30 que fueron entregadas en el mismo barrio por el gobierno nacional en el marco del Plan Nacional de Vivienda por un total de $324 millones.
«Siempre una entrega de viviendas es algo feliz. En los canales porteños machacan con que el Estado es malo y no sirve. Plantean que el mercado soluciona los problemas. Pero la mano invisible del mercado no resuelve la salud, la educación, ni la vivienda porque el mercado no es un diablo, pero está ahí donde hay ganancia», dijo.
Kicillof manifestó que «los grandes problemas y dificultades de la provincia se resuelven con el Estado» y subrayó que junto a los municipios se construyeron en los últimos cuatro años inversiones «en viviendas, vialidad, escuelas, hospitales y caminos rurales».
«Es payasesco o ridículo pensar confrontación o guerra entre el mercado y Estado. Para que alguien pueda tener desde un establecimiento rural a un almacén o una empresa, hacen falta rutas, caminos, aeropuertos, aviones y combustible. El motor de eso, en los países como el nuestro, históricamente es el Estado», razonó.
En ese sentido, apuntó que cada vez que en la Argentina hubo problemas fue «cuando se retiró el Estado y le dejaron todo al FMI, a la fuga de capitales y nada al pueblo».
Luego, pidió «reflexionar un rato de cara a la elección en la que se ve con claridad que se abren dos caminos» y remarcó que «no está todo resuelto, pero no es cuestión de quejarse, sino de hacer todos los días».
Sostuvo que, por ello, su administración continúa invirtiendo en seguridad, educación y salud, «en el marco de un modelo de producción e inclusión».
«Un candidato a presidente dijo que habrá cero obra pública y que dinamitará el Estado. Otro dirigente habló de ‘semidinamitar’ todo. Me pregunto: ¿Van a dinamitar las escuelas, los hospitales, las rutas o las viviendas? Hay que seguir construyendo, arreglando escuelas, abriendo universidades, frigoríficos y caminos», resaltó y concluyó: «Nosotros venimos a construir y no a dinamitare nada; es lo que hemos hecho estos cuatro años y seguiremos haciendo».
Posteriormente, Simone remarcó que «es un día muy especial para las familias que ahora tienen su casa y eso nos enorgullece» y puntualizó que el piso que se planteó el gobierno «es que en todos los municipios haya por lo menos 100 viviendas en construcción».
A su turno, Suescun expuso que «estas casas se hicieron con manos de gente de Rauch, por lo que generan un efecto multiplicador en la economía local» y planteó que existen proyectos en marcha «para construir nuevas viviendas para trabajadores de UPCN».