Intendentes peronistas de diversos municipios vacacionales de la provincia de Buenos Aires criticaron la decisión del Gobierno nacional de disolver programas de fomento para el turismo, alertaron sobre el impacto negativo que ello tendrá para la actividad y denunciaron un desfinanciamiento al sector por parte de la administración de Javier Milei.
Luego de un verano con menor afluencia de turistas en la mayoría de los destinos, estadías más cortas y un consumo inferior al registrado en otros años, los jefes comunales prevén que la temporada baja será aún más desafiante. En ese marco, analizan estrategias innovadoras y apuntan a la articulación entre el sector público y privado para sostener la actividad.
La preocupación creció tras la publicación del Decreto 216, que disolvió el Comité Interministerial de Facilitación Turística y eliminó programas clave como el Plan de Turismo Social y el Programa Nacional de Inversiones Turísticas. «Es un golpe duro para los destinos que dependen del turismo», alertan desde distintos municipios.
Para el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera (Unión por la Patria), la temporada fue «preocupante», con niveles de ocupación que oscilaron entre el 70 y el 80%, alcanzando picos del 90% en fines de semana específicos, como el del Enduro del Verano. Sin embargo, esa cifra esconde una realidad más compleja: «Vimos mucha diferencia entre localidades, y el turismo de clase media fue el que menos ocupación registró«, señala.
El intendente atribuye esta caída en la actividad principalmente a la situación económica de la clase media, que vio restringida su capacidad de ahorro para vacacionar. «Antes podían hacerlo sin tantos inconvenientes, pero ahora no”, dice. Agrega que se registraron, además, estadías más cortas y una caída del consumo del 25 al 30%. “Los comensales en los restaurantes compartían una milanesa, y las galerías de ropa y los lugares de venta de alfajores tuvieron un desempeño muy flojo», destaca.
De cara al resto del año, Barrera se muestra pesimista. «El principal fin de semana es el 12 de octubre y, por primera vez, no será un fin de largo. Para nosotros, ese fin de semana representa una oportunidad laboral crucial porque es la oportunidad para que la gente venga a reservar para la temporada», lamenta. A su juicio, el gobierno nacional optó por “desfinanciar el turismo”, lo que repercute negativamente en la actividad local.
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Barrera completa: “No recibimos beneficios. El programa Previaje fue un éxito, pero ahora somos un municipio que no se tiene en cuenta». Con dos millones de turistas al año, Villa Gesell se posiciona como el tercer destino turístico del país, pero el alcalde denuncia la falta de comunicación y ayuda del Gobierno nacional.
También menciona que muchos empresarios tuvieron que resignar ganancias y citó el caso de una parrilla local que, a pesar de un incremento del 20% en el costo de la carne, no pudo trasladar ese costo a los precios debido a la baja demanda. «La temporada no le rindió ni al empresario ni al trabajador. Aquellos que trabajaron arduamente ahora llegan a marzo o abril sin dinero», explica.
Luego, destaca que, si bien el Banco Provincia ofreció beneficios y promociones, y la administración de Axel Kicillof dispuso un parador gratuito Recreo en el distrito, la responsabilidad de las políticas de promoción debe recaer en el gobierno nacional. «El Estado termina en la provincia, no hay Estado en Nación«, concluye y afirma que la gestión de Javier Milei «no beneficia a la producción ni a los sectores empresariales de Argentina».
En tanto, el jefe comunal del partido de Tornquist, donde está Sierra de la Ventana, Sergio Bordoni (PJ), expresa su preocupación por la reciente disolución de los programas turísticos y reflexiona que «son medidas preocupantes que afectan la promoción de la actividad turística».
“El Comité Interministerial, que actuaba como un puente para coordinar esfuerzos entre diversas áreas del gobierno, era una herramienta clave para optimizar recursos y facilitar la toma de decisiones”, enfatiza y añade que “era una herramienta clave para coordinar esfuerzos entre distintas áreas del gobierno, garantizar la optimización de los recursos y facilitar la toma de decisiones relacionadas con el turismo”.
Para el jefe comunal el turismo social “permitió a sectores vulnerables acceder a experiencias turísticas, beneficiando no solo a las familias, sino también a los destinos que reciben un flujo constante de visitantes de distintos estratos sociales”.
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A nivel local, Bordoni asevera que, a pesar de los esfuerzos para diversificar la oferta y fortalecer la identidad del destino, «todo lo logrado en el último año se realizó con aportes municipales y provinciales». En este contexto, analiza la temporada estival, que se vio marcada por la difícil situación económica del país. «Logramos sostener un promedio del 50% de ocupación durante enero y febrero, con picos del 70% al 80% en eventos clave como la Fiesta Provincial de los Reyes Magos, la Fiesta de la Golondrina y el fin de semana largo de Carnaval», explica.
Sin embargo, también señala que las reservas se realizan con poca antelación y las estadías fueron más cortas, promediando entre 4 y 5 noches.
Mirando hacia el futuro, Bordoni se muestra consciente de los desafíos que presenta la próxima temporada de invierno, pero confía en que su oferta de actividades, excursiones y gastronomía les permitirá mantener su posición como un destino atractivo. «Seguimos apostando por la promoción y el desarrollo turístico, con el compromiso de hacer de este invierno una buena temporada para nuestra comunidad», asegura.
En ese marco, no duda en afirmar que “la falta de incentivos para el turismo interno y la diferencia cambiaria llevaron a que vacacionar en el exterior resulte más accesible que hacerlo dentro del país«, lo que afecta directamente a la actividad turística en su región.
Su par de Monte Hermoso, Hernán Arranz (Unión por la Patria), manifiesta: “Hay desfinanciamiento por parte de Nación en todo». Considera que la temporada estival fue «muy buena en líneas generales». Sin embargo, reconoce que febrero registró una pérdida en comparación con años anteriores, lo que obligará al municipio a recalcular su estrategia promocional. «Esto está atado, sin duda, al momento político y económico que estamos viviendo», añade.
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El intendente también advierte que el futuro del turismo en su destino dependerá de la evolución de la situación económica, especialmente tras la inundación en Bahía Blanca, lo que impactará de lleno en el turismo local. «El gobierno nacional no genera condiciones para vacacionar. Quien decide irse al exterior siempre pudo hacerlo. Es una realidad muy desigual», critica Arranz, quien no duda en afirmar que las políticas actuales parecen dirigirse a crear un sistema en el que «unos pocos están muy bien y la mayoría se encuentra en dificultades”.
A su turno, Walter Wischnivetzky, el mandamás justicialista de Mar Chiquita analizó que la eliminación de programas para el sector obedece a una “clara decisión del Gobierno nacional de desfinanciamiento” e indica que acciones son “herramientas discriminatorias que afectan un derecho fundamental de los trabajadores: el esparcimiento y la felicidad”.
“Es cuestionable suprimir funciones relacionadas con la planificación y el financiamiento de obras y subvenciones, así como la elaboración de estrategias para la infraestructura turística”, agrega en referencia al Decreto 216. Wischnivetzky subraya: “Es fundamental seguir sosteniendo la presencia, y la asistencia del Estado en matrices productivas tan importantes como lo es el turismo”.
Walter Wischnivetzky, intendente de Mar Chiquita.jfif

En cuanto a la temporada, destaca que las últimas semanas de enero fueron positivas, con más del 90% de ocupación, aunque febrero mostró una caída notable y el primer fin de semana largo de marzo apenas alcanzó el 40%. “Las fiestas populares y espectáculos ayudan a atraer visitantes”, afirma.
De cara al futuro, el funcionario prevé que será necesario “trabajar con ingenio” para lograr buenos resultados en el resto del año y apunta que se trabaja de manera colaborativa con distintos sectores turísticos para desarrollar estrategias y capacitar a los actores locales, promoviendo a Mar Chiquita como un destino de turismo inteligente.
Wischnivetzky también critica las políticas del gobierno nacional que favorecen el turismo en el exterior, considerándolas “parte de un modelo económico neoliberal que nos llevan a etapas oscuras del país”. Asegura que “es grave” que la administración libertaria “promocione o aliente destinos extranjeros como Brasil”, ya que ello “perjudica a los bonaerenses”.
Desde Miramar, el intendente peronista Sebastián Ianantuony denuncia el desfinanciamiento del sector turístico tras la implementación del Decreto 216. Según él, la medida despoja al Estado de funciones esenciales para promover áreas que necesitan apoyo, como la inversión turística y la capacitación. «Se deja de apoyar a sectores desfavorecidos que generan empleo y condiciones para atraer inversión privada», explica.
Sostiene que así “se da un paso en contrario a fomentar el turismo doméstico” y se opone firmemente a la disolución del plan de turismo social, que impactaba positivamente en la economía local al atraer visitantes a Miramar y favorecer el consumo en comercios y servicios.
«El Estado tiene que estar antes para desplegar capacidades y generar empleo genuino en una industria que es sin chimenea y que genera gran cantidad de trabajo. Hay que articular con el sector privado y no delegarle funciones que son propias del Estado”, enfatiza.
Intendente de Miramar, Sebastián Ianantuony.JPG

En ese contexto, grafica: “La disolución del plan de turismo social nos perjudica porque tenemos cerca los hoteles de Chapadmalal, lo que derivaba en visitas a Miramar, consumo en gastronomía local, en supermercados y farmacias”.
“La ocupación promedio fue del 70%: aunque enero mostró altos niveles de ocupación, febrero cayó al 60-65%, lo que dejó insatisfechos tanto a hoteleros como a gastronómicos”, indica y señala que «el consumo fue muy conservador, lo que afecta la actividad económica y obliga a cubrir la demanda con menos empleados».
Mirando hacia las vacaciones de invierno, Ianantuony prevé que la ocupación se mantenga baja, en torno al 65% o incluso menos. A pesar de eventos como la MIRACON y la Fiesta del Kiwi, la dependencia de visitantes de localidades cercanas se hace evidente. «El costo del combustible hace que muchos opten por destinos más cercanos», advierte.
El jefe comunal critica las políticas macroeconómicas que favorecen el turismo hacia el exterior, señalando que «la estrategia de un peso sobrevaluado contribuye a la contracción económica».
Esto, según él, perjudica al turismo doméstico, especialmente tras la eliminación de frecuencias aéreas que conectaban Mendoza con Mar del Plata. “Por la restricción de transferencias de nación a provincias tampoco hubo más programa de Viaje de Egresados, que fue muy importante para nuestras ciudades y permitía al hotelero, al gastronómico, a la fábrica de alfajores y a todos los prestadores poder financiarse antes del inicio de la temporada sin recurrir a crédito con la propia actividad en temporada baja”, remarca.
Ianantuony concluye que los intendentes costeros están dispuestos a reunirse para discutir estrategias, pero lamenta la falta de convocatoria del Secretario de Turismo.
Otras miradas
El intendente de Pinamar, Juan Manuel Ibarguren (PRO), presenta una visión distinta respecto al turismo de la de sus colegas. Evalúa la temporada como «positiva en términos generales», destaca un aumento del 9% en la ocupación hotelera y remarca que el distrito “se consolida como uno de los destinos más elegidos del país”, lo que es “el resultado del trabajo conjunto con el sector privado y una agenda sólida de eventos».
De cara al futuro, el alcalde considera que las vacaciones de invierno y los fines de semana largos ofrecen una gran oportunidad para seguir fortaleciendo el turismo. «Estamos desarrollando una agenda de eventos culturales, deportivos y gastronómicos fuera de temporada y trabajando en campañas de promoción en coordinación con otros municipios», manifiesta.
Juan Ibarguren, intendente de Pinamar.jfif

A diferencia de otros dirigentes, Ibarguren no percibe un desfinanciamiento por parte del gobierno nacional. «Respetamos las decisiones de reorganización del Estado y seguimos gestionando activamente para atraer inversiones y mejorar la experiencia de nuestros visitantes», afirma.
Sobre la disolución del Comité Interministerial de Facilitación Turística y la eliminación de programas de apoyo, el intendente reconoce que cada gobierno tiene la facultad de definir sus prioridades. «Cada cambio representa un desafío, pero también una oportunidad para repensar estrategias y fortalecer la articulación entre el Estado y el sector privado«, explica y opina: “Nosotros, desde lo local, vamos a seguir acompañando al sector turístico con una mirada de desarrollo integral”.
Luego, Ibarguren sostiene que, aunque las decisiones macroeconómicas influyen, Argentina ofrece destinos extraordinarios como Pinamar, con una rica oferta natural y cultural. «Nuestra meta es mejorar la competitividad del destino y ofrecer alternativas para todo tipo de familias y presupuestos», asegura y subraya que el municipio posee “una agenda sostenida de eventos durante todo el año: festivales culturales, competencias deportivas, actividades familiares y un polo gastronómico que mejora año a año”.
“Además, trabajamos con el sector hotelero y gastronómico para ofrecer beneficios y promociones. Queremos que Pinamar no sea solo un destino de verano, sino una ciudad para disfrutar los 12 meses del año”, cierra.
De igual modo,la vicepresidenta del Ente de Turismo y Cultura (Emturyc) de Mar del Plata (PRO), Johana Panebianco, especifica que la temporada de verano fue “muy buena”, con niveles similares a los del año pasado. «Desde diciembre nos visitaron más de 3,8 millones de personas», señala.
La estrategia del municipio apunta a romper la estacionalidad con eventos y atractivos todo el año. «No solo en verano, donde las playas, la nocturnidad cuidada y las fiestas nos posicionan como el destino elegido por los jóvenes, sino también con propuestas para todas las edades y presupuestos», sostiene.
Johana Panebianco.jfif

Entre las actividades recientes, menciona la Fiesta de la Cerveza, que convocó a turistas y residentes con gastronomía y espectáculos frente al mar. Además, adelanta que para Semana Santa se presentará Cyrano, ganador del Estrella de Mar de Oro, y que el teatro seguirá siendo un pilar de atracción turística. También están confirmados eventos deportivos como el Enduro de Invierno, las Maxiolimpiadas y el Sudamericano de Atletismo, además de torneos de tenis y golf.
«La gastronomía y los cafés de especialidad son un atractivo en sí mismo. Muchos turistas vienen solo por la oferta culinaria», subraya Panebianco, quien asegura que Mar del Plata combina mar, sierra, cultura y deporte, y “genera una conexión emocional con los argentinos”.
Sobre los cambios en la política turística nacional, sostuvo que la menor intervención del Estado abre oportunidades para la inversión privada y la promoción internacional. «Se eliminaron organismos que probaron ser ineficientes”, analiza.
“Al reducirse la intervención del Estado Nacional, el municipio podría tener más margen para diseñar su propia estrategia turística sin depender de programas nacionales. También, al eliminar burocracia para inversiones, se facilita la inversión privada, y podrían llegar nuevos desarrollos turísticos, como hoteles, servicios o infraestructura”, acota y plantea que ello “va en línea con cómo venimos trabajando en Mar del Plata desde 2020”.
Así, finalizó: “Además, si la Secretaría de Turismo Nacional se enfoca en promoción internacional, Mar del Plata podría beneficiarse de una mayor llegada de turistas extranjeros”.
A su turno, el secretario de Turismo de Necochea, Matías Sierra (PRO), señala que su destino no sufrió tanto como otros durante la última temporada. «Terminamos con tres o cuatro puntos arriba respecto al año pasado en ocupación, gracias a los eventos realizados en diciembre que ayudaron a alargar la temporada», asevera. Aunque no fue una temporada comparable a años anteriores, la califica como “aceptable”.
Sierra indica que la disolución del Comité Interministerial no les afecta tanto como la eliminación del Plan de Turismo Social, que impacta negativamente en la ocupación durante la temporada baja y en fines de semana largos. «Nos veremos perjudicados en ese aspecto», reconoce.
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El secretario también critica “el desfinanciamiento y los programas que dejaron de existir”. «No se está viendo colaboración o apoyo del Estado nacional para eventos culturales, deportivos y turísticos, lo que es preocupante», enfatiza.
De cara al futuro, expresa incertidumbre sobre el turismo en los fines de semana largos y las vacaciones de invierno, apostando por el turismo regional y zonal, dado los costos para familias que vienen de destinos más lejanos.
Remarca que las políticas macroeconómicas llevaron a que destinos como Brasil, Uruguay y Chile sean más atractivos para los turistas. «Contra eso, poco podemos hacer, pero trabajamos para ofrecer alternativas y que elijan nuestras costas», concluye, destacando la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para mejorar la oferta local.
Mientras los municipios costeros y serranos buscan alternativas para sostener la actividad, la incertidumbre domina el escenario turístico. Con una temporada baja que se anticipa desafiante y sin señales de respaldo del gobierno nacional, los intendentes advierten que el turismo, motor clave de la economía local, enfrenta uno de sus momentos más difíciles en años.