Axel Kicillof avanza para asumir la conducción del Partido Justicialista bonaerense y encabezar la próxima etapa del peronismo provincial, en un escenario atravesado por negociaciones internas y una pulseada clave por la integración de los órganos partidarios.

Salvo un giro inesperado en las conversaciones que se desarrollan por estas horas, el gobernador quedará al frente del PJ, cargo que quedó vacante en diciembre tras la salida de Máximo Kirchner. A cinco días del cierre del plazo para la presentación de listas, ese desenlace aparece como el más firme dentro del oficialismo.

Las tensiones entre el sector que responde a Kicillof y La Cámpora no están centradas en la presidencia del partido, sino en la distribución de los lugares en el Consejo partidario y en el Congreso del PJ, donde aún no hay acuerdo sobre el reparto de representaciones.

Ese debate fue eje de una reunión realizada este martes en la ciudad de La Plata, a pocas cuadras de la Gobernación, de la que participaron referentes de ambos espacios. De acuerdo con distintas versiones, el encuentro se llevó a cabo en la residencia del presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara.

Por el sector alineado con el kirchnerismo participaron, además de Dichiara, el jefe del bloque del PJ, Facundo Tignanelli; el diputado Juan Pablo De Jesús y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. En representación del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) asistieron el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis. También formaron parte de la reunión la vicegobernadora Verónica Magario y el diputado Mariano Cascallares.

Por el momento, ninguna de las partes cedió en sus planteos. Desde el espacio del gobernador sostienen que, si Kicillof asume la presidencia del PJ, debe contar con una mayoría propia en el Consejo partidario, para garantizar la conducción política del partido.

En cambio, La Cámpora y los intendentes cercanos al kirchnerismo proponen un esquema de paridad, con un reparto equitativo de los lugares: la mitad de los consejeros para cada sector.

El Consejo del PJ bonaerense está conformado por 50 miembros titulares. Además del presidente, cuenta con dos vicepresidencias y 32 consejeros, cuatro por cada una de las ocho secciones electorales. A su vez, las ramas Juventud, Femenina y Gremial disponen de cinco representantes cada una.

Mientras continúa el poroteo interno, ambos espacios negocian bajo la premisa compartida de que el gobernador será quien quede al frente del partido. Sin embargo, como parte de la estrategia de presión previa a un eventual acuerdo, el kicillofismo avanza en paralelo con la conformación de una lista propia.

En ese marco, se instruyó a los principales referentes del espacio a definir los nombres de los cuatro consejeros por sección electoral, una nómina que podría sufrir modificaciones si finalmente prospera la idea de una lista de unidad antes del vencimiento del plazo, previsto para el próximo domingo.