El colectivo “Ni Una Menos” se movilizó este miércoles en todo el país, con epicentro frente al Congreso Nacional, en la Ciudad de Buenos Aires, y con otras convocatorias multitudinarias, como en Córdoba, especialmente conmovida por el femicidio de Agostina Vega. En esta oportunidad, las consignas fueron «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos» y «Justicia por Dulce y Agostina», en referencia a los femicidios de Agostina y de la joven misionera de 17 años Dulce Candia.Más noticias

«El 3 de junio es nuestro grito. El grito de hartazgo que hace once años salió a las calles en Argentina y se extendió por todo el mundo, tejiendo una denuncia colectiva. Seguimos, desde entonces, cada año en las plazas, en las calles y en las casas denunciando las violencias contra mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersex y no binaries«, comienza el comunicado que fue leído en Buenos Aires, ante una multitud. «Hoy frente al gobierno de Milei, que es negacionista de la violencia patriarcal decimos: ¡Nuestras vidas no son desechables! ¡Las vidas de las pibas valen! Denunciamos la crueldad ejercida sobre nuestros cuerpos-territorios, contra todas las formas de sometimiento, explotación y violencia. Hoy volvemos a gritar: ¡Ni Una Menos! ¡Vivas, libres y desendeudades nos queremos!».

Desde horas previas al acto central, miles de personas comenzaron a concentrarse en Buenos Aires. En Córdoba, la convocatoria se inició en la intersección de avenida Colón y La Cañada, desde donde marcharon hacia el Patio Olmos, escenario del acto principal. En esa misma ciudad, este miércoles son velados los restos de Agostina Vega.

Justamente, el crimen de la adolescente cordobesa, cuyo cuerpo fue encontrado el sábado en un descampado de la capital provincial, sintetiza «las violencias institucionales» a las que son sometidas las «mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersex y no binaries». «Nos movilizamos cargando la tristeza y la rabia de los femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio más recientes y de todes les que ya no están. Estamos conmovidas por el femicidio de Agostina Vega, adolescente de 14 años de Córdoba, y exigimos la renuncia del Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del poder judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado».

Pero, el reciente crimen de Agostina se sumó a una nómina desgarradora. «También nos conmueve el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, adolescente de 17 años de Misiones, y de Noelia Romero, de Temperley, provincia Buenos Aires. Seguimos buscando a Camila Maidana de Comodoro Rivadavia (Chubut), a Delicia Mamani, desaparecida en Córdoba hace seis meses, oriunda de Jujuy. Pedimos justicia por Mariel Jiménez, de Villa Lugano (Buenos Aires), y condena efectiva a su femicida. Exigimos justicia por Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y justicia y reparación efectiva para Sofía Castro Riglos, que fue la única sobreviviente del triple lesbicidio de Barracas. Este fue un crimen lesboodiante, nacido de la violencia machista y patriarcal, en un contexto de precariedad habitacional y desamparo estructural. Exigimos una condena histórica a Justo Fernando Barrientos, que se condene el crimen de odio, que se reconozca que fue un lesbicidio. ¡Lesbicidios Nunca Más! Estamos aquí por ellas y por todas».

«Ni una menos»: el documento

La protesta busca visibilizar la persistencia de la violencia de género y reclamar respuestas estatales frente a los femicidios y las desapariciones de mujeres y niñas, con el escalofriante registro de un femicidio cada 31 horas en el país.

Sin embargo, entre las consignas de la movilización estuvo también el rechazo al proyecto de ley impulsado por la senadora santafesina Carolina Losada. «Nos movilizamos contra el proyecto de las supuestas ‘falsas denuncias’ de la senadora Carolina Losada y todos sus aliados del gobierno, que busca blindar la pedofilia y silenciar a quienes la denuncian. Ratificamos nuestro compromiso de alzar la voz y poner el cuerpo contra los abusos sexuales, acompañando a madres protectoras, sobrevivientes, niñes y adolescentes en el Congreso, en los juzgados, en las calles y en cada uno de nuestros espacios. Frente a quienes pretenden avanzar sobre nuestros derechos, nuestra respuesta es colectiva e inapelable: ¡no pasarán! ¡Basta de revinculaciones forzadas! Denunciamos la separación de la niña Arcoiris de su entorno protegido y la vinculación dispuesta por el Poder Judicial de La Rioja con los denunciados por abuso sexual contra ella. ¡Arcoiris con su mamá ya! Denunciamos la violencia vicaria a Alexandra Sabio de Neuquén y restitución del niño M a su madre. Nuestra revolución no defiende abusadores. No hay falsas denuncias, faltan denuncias«.

Y en esa dirección, «nos movilizamos hoy a lo largo y ancho del país convencides de que organizar la rabia es también construir una alternativa de vida y dignidad frente al saqueo criminal y la crueldad que impulsa el gobierno de Javier Milei y todos sus cómplices. Venimos a gritar que unir las luchas contra la crueldad y las violencias de este gobierno machista, racista y saqueador es la tarea. ¡Rebelarnos es urgente!».

«Ni una menos»: cifras del horror

En 2015, más de 300 mil personas se congregaron frente al Congreso en rechazo al femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada por su novio en la ciudad santafesina de Rufino. Desde entonces, cada 3 de junio se realizan movilizaciones en todo el país para sostener el reclamo de justicia y exigir el fin de los asesinatos por razones de género.

El Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”, en colaboración con la Universidad Nacional del Delta, presentó el informe con los datos de víctimas letales de violencia de género ocurridos en Argentina a once años de la histórica movilización del #NiUnaMenos. De acuerdo con el informe, entre el 3 de junio del 2015 y el 24 de mayo del 2026 se registraron al menos 3.205 casos de víctimas letales de violencia de género: 3144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. En estos 11 años hubo 1 femicidio cada 31 horas. Además, la cifra de intentos de femicidios fue prácticamente similar a la de los crímenes concretados: de acuerdo al Observatorio de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMALa) hubo dos intentos de femicidio por cada asesinato perpetrado.

Los recientes femicidios de Agostina Vega y de Dulce Candia reavivaron la discusión sobre la violencia de género y las cifras de femicidios. En este contexto, la movilización se replica en distintas ciudades y vuelve a poner en agenda las demandas vinculadas con la prevención, el acceso a la Justicia y el acompañamiento a víctimas y familiares.