Ubicado en el partido de General Arenales, a unos 260 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el pueblo nació como estación de tren en 1911 y se convirtió con el correr de las décadas en el único paraje del país donde conviven en igual proporción una comunidad árabe musulmana y otra católica

La Angelita, un pequeño pueblo del partido bonaerense de General Arenales, cumple 100 años. Conocida popularmente como «la Pequeña Siria» o «la Cuna de los Gauchos Musulmanes», la localidad nació como estación ferroviaria hacia 1911, con la llegada del entonces Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, en el ramal Rawson-Arribeños. Las tierras fueron donadas por la hacendada María Unzué de Alvear, quien bautizó el paraje en homenaje a su sobrina Ángela Unzué, fallecida a los 31 años y madre de siete hijos que quedaron huérfanos. El pueblo como tal fue fundado formalmente el 29 de agosto de 1926.
La particularidad de La Angelita tiene su origen en la inmigración árabe de fines del siglo XIX y principios del XX. En esa época, Siria y el Líbano formaban parte del Imperio Otomano, y numerosas familias de la región de Lattakia, en su mayoría pertenecientes a la minoría religiosa alauita, emigraron para escapar del reclutamiento militar obligatorio, las tensiones sectarias y las dificultades económicas. Desde la década de 1910, muchas de esas familias se asentaron en torno a la estación La Angelita, donde primero trabajaron en el ferrocarril y como comerciantes ambulantes, y más tarde como peones de campo, arrendatarios agrícolas y comerciantes de ramos generales.

Con los años, la comunidad llegó a representar cerca del 70% de la población local, un fenómeno único en la Argentina, y fundó instituciones propias, como la Sociedad Árabe Islámica, para preservar su idioma, su fe y sus tradiciones. Hoy el pueblo tiene alrededor de 300 habitantes y conserva ese patrimonio cultural: musulmanes y católicos comparten instituciones (el jardín de infantes, la primaria y la secundaria funcionan en el mismo edificio), festividades y costumbres, como el mate compartido en las reuniones, aunque cada uno usa su propia bombilla. El pueblo cuenta con su propia mezquita y con la capilla de la Anunciación, que conviven a pocas cuadras de distancia.
La gastronomía es uno de los principales atractivos turísticos de la localidad. Entre los platos típicos se destacan el kibbe, el falafel y las empanadas de carne especiada, condimentadas con comino, cilantro y pimentón, acompañadas de panes caseros y ensaladas frescas. En materia de postres, el baklava, el halva y el maamoul -elaborados con nueces, miel y dátiles- son las propuestas más buscadas por los visitantes.

Por el centenario del pueblo, los festejos se realizarán este domingo 30 de agosto desde la mañana, con un desfile criollo, la inauguración de un mural, la colocación de una cápsula del tiempo y la apertura de un patio gastronómico y un paseo de artesanos. Por la tarde, la celebración continuará con danzas folclóricas, de tango y árabes, y cerrará con las actuaciones de Rocío Godoy, el Indio Lucio Rojas y La Adictiva.

Para llegar a La Angelita desde la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, hay que tomar la Ruta Nacional 7 hasta la altura de la localidad de Rojas, y desde allí empalmar con la Ruta Provincial 31 y luego con la Ruta Provincial 45 en dirección a Ascensión; el acceso al pueblo se encuentra unos 15 kilómetros antes de ese destino.