a Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición de uso, distribución y venta de tres lotes de un óleo calcáreo tras detectar irregularidades en su composición. La medida fue oficializada mediante la Resolución 2194/2026 publicada en el Boletín Oficial y alcanza a un producto cosmético de la marca PROMARC, elaborado por Laboratorios Inava.
La investigación se inició a partir de tareas de monitoreo y un reporte de evento adverso vinculado al uso del producto en una beba de dos meses y medio, que presentó irritación en la piel. A partir de ese caso, la ANMAT requirió información a la empresa fabricante y comprobó que los lotes incluían propilparabeno, un conservante restringido cuyo uso no está permitido en este tipo de productos.
Según la documentación presentada, uno de los lotes había sido elaborado fuera del plazo de adecuación establecido por la normativa vigente, lo que derivó en la decisión de retirarlo del mercado. La medida apunta a garantizar estándares de seguridad y minimizar riesgos para los usuarios, en especial en productos de uso sensible.
En paralelo, el organismo avanzó con otra resolución que prohíbe la comercialización de diversos productos médicos detectados en una ortopedia de Tucumán, tras un operativo de inspección. Durante el procedimiento, se hallaron dispositivos quirúrgicos y traumatológicos almacenados sin identificación adecuada ni respaldo documental.
Entre los elementos incautados había tornillos óseos y otros implantes sin registro sanitario nacional, sin fecha de vencimiento y en algunos casos rotulados como no estériles. La falta de trazabilidad y certificación impide garantizar su seguridad y eficacia, lo que motivó su inmediata inhabilitación.
Además, uno de los productos analizados, vinculado a la marca Stryker, fue identificado como una unidad falsificada, según confirmó la propia empresa titular del registro en la Argentina. Entre las irregularidades detectadas se encontraban diferencias en el envase, ausencia de datos obligatorios y características físicas distintas al original.
En otros casos, fabricantes y distribuidores mencionados en los rótulos negaron haber importado o comercializado los productos hallados, lo que refuerza la sospecha sobre su origen irregular.
Desde la ANMAT señalaron que estos insumos representan un potencial riesgo para la salud, ya que no se puede certificar su esterilidad, autenticidad ni condiciones de uso. Por ese motivo, se ordenó su retiro del mercado hasta que cuenten con las autorizaciones correspondientes.
Las actuaciones fueron notificadas a distintas áreas del Estado, entre ellas la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de las medidas y evitar la circulación de productos peligrosos.