Argentina conmemora mañana un hito trascendental en su historia democrática. Se cumplen 50 años del 24 de marzo de 1976, fecha en la que el golpe de Estado cívico-militar interrumpió el orden constitucional e instauró la dictadura más cruenta de la historia, bajo un plan sistemático de represión y desaparición de personas.

A medio siglo de aquel inicio, la jornada estará marcada por una masiva movilización hacia la Plaza de Mayo, encabezada por organismos de derechos humanos, centrales sindicales y movimientos sociales, bajo consignas que vinculan la resistencia histórica con los desafíos del presente: Memoria, Verdad y Justicia.

Una agenda federal por la Memoria

Bajo el lema “Todavía Cantamos”, se han puesto en marcha 50 acciones culturales en toda la provincia de Buenos Aires para reivindicar el rol de la cultura como herramienta de resistencia. Entre las actividades destacadas se encuentran:

  • Cine por la Verdad: La plataforma BAFILMA presenta una programación especial que incluye films fundamentales como Infancia Clandestina y Pañuelos para la historia.
  • Arte y Reflexión: El Teatro Argentino de La Plata es sede de muestras como «Destino Final», que documenta la investigación sobre los aviones utilizados en los «vuelos de la muerte», y la ópera-réquiem «Estaba la Madre» del compositor Luis Bacalov.
  • Unidad Sindical: Las centrales obreras (CTA-A, CTA-T y CGT) organizaron jornadas internacionales con la presencia de referentes de 18 países, destacando que el movimiento trabajador fue el motor de la lucha contra la dictadura y sigue siendo el eje de resistencia ante las nuevas amenazas democráticas.

El legado de los Juicios

El aniversario número 50 encuentra al país reafirmando los pilares de Memoria, Verdad y Justicia. En este contexto, figuras clave como el ex-fiscal Luis Moreno Ocampo participan en jornadas de reflexión para repasar las lecciones del Juicio a las Juntas y la vigencia de los derechos humanos en el acceso a la salud y la educación.

A cinco décadas del horror, la sociedad argentina volverá a colmar las calles para honrar la memoria de los 30.000 desaparecidos y ratificar el compromiso inquebrantable de que, ante cualquier intento de negacionismo o interrupción democrática, la respuesta colectiva sigue siendo: Nunca Más.