El Gobierno nacional prorrogó hasta marzo de 2026 las alícuotas reducidas del 9,5% para las exportaciones de trigo y cebada, dos cultivos cuyas campañas están en pleno desarrollo. En cambio, dispuso que la soja, el maíz y otros granos retomen los niveles más altos de derechos de exportación a partir del 1° de julio.
La medida fue establecida a través del decreto 439/2025, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, y representa el cierre del esquema transitorio fijado por el decreto 38, que vencía el 30 de junio.
De esta manera, la soja volverá a tributar el 33%, el maíz y el sorgo pasarán del 9,5 al 12%, y el girasol retornará al 7%, tras haber tenido una tasa del 5,5%.
El decreto contempla una mejora respecto del esquema anterior: ahora los exportadores contarán con 30 días hábiles para liquidar al menos el 90% de las divisas desde la presentación de la DJVE, plazo que anteriormente era de 15 días.
Desde el Ejecutivo explicaron que la extensión del beneficio para trigo y cebada busca «garantizar su competitividad exportadora». Entre ambos cultivos se generan exportaciones por unos US$4000 millones.
Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al momento se implantó el 72,7% del trigo proyectado y la cebada cubre más del 50% del área estimada. La Bolsa de Comercio de Rosario, por su parte, prevé una superficie de trigo levemente superior a la del ciclo anterior, aunque recortó 100 mil hectáreas por exceso de lluvias.
No obstante, el retorno de las alícuotas más elevadas generó rechazo en sectores del agro, que venían reclamando que la reducción se extendiera a todos los granos.
Desde CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) advirtieron que la medida tendrá un impacto negativo «en un contexto productivo extremadamente adverso», aunque reconocieron avances en el orden macroeconómico. Por su parte, Coninagro alertó sobre la «desigualdad» que genera esta decisión en medio de ciclos productivos aún inconclusos.
Ambas entidades pidieron reglas claras y previsibles para fomentar el desarrollo del sector agropecuario y reclamaron la revisión de las retenciones.