La adquisición de la emblemática Casa Curutchet por parte del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA) generó una fuerte controversia dentro de la entidad, luego de que una seccional rechazara la operación y advirtiera que podría derivar en la “desfinanciación” de la Caja de Previsión de estos profesionales.
El CAPBA Distrito 1, con sede en La Plata, concretó en mayo la compra de la vivienda diseñada por Le Corbusier, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2016, en una operación valuada en unos 2 millones de dólares. Para financiarla se utilizaron fondos propios y un crédito otorgado por la Caja de Previsión Social para Agrimensores, Arquitectos, Ingenieros y Técnicos de la Provincia (Caaitba).
La iniciativa, celebrada por las autoridades del Distrito 1 con un ágape previsto para mañana, fue cuestionada por el CAPBA Distrito 5 (Mercedes), que en un comunicado dirigido al presidente de la entidad provincial, Ramón Rojo, reiteró su “oposición histórica” a la compra y calificó la operación como “fácticamente imposible” al tratarse de un inmueble protegido como patrimonio mundial.
“Entendemos que el endeudamiento ocasionado al Colegio, sumado a un préstamo solicitado a la Caaitba, expone a un riesgo financiero concreto a ambas instituciones”, señaló el escrito, y agregó que esa decisión “garantiza el desfinanciamiento” de la caja previsional y “jubilaciones miserables” para los matriculados.
La seccional también criticó que la invitación al festejo fuera enviada “vía WhatsApp, a título personal” por Rojo a matriculados del Distrito 5, lo que consideró un “abuso discrecional” de la base de datos institucional y un “desmanejo autoritario”.
La Casa Curutchet fue diseñada a distancia por el arquitecto suizo-francés Le Corbusier y construida por Amancio Williams y Simón Ungar para el médico Pedro Domingo Curutchet. El CAPBA la alquila y mantiene desde 1991, y sostiene que la compra “abre un formidable abanico de oportunidades” para su explotación cultural y turística.