El Gobierno nacional avanzó con nuevas restricciones para el acceso a espectáculos deportivos y vetó el ingreso a 28 hinchas involucrados en distintos episodios de violencia. La medida fue oficializada a través del Boletín Oficial y responde a actuaciones impulsadas por el Ministerio de Seguridad Nacional, en línea con el programa Tribuna Segura, que busca prevenir disturbios en el fútbol.
Una de las resoluciones dispone la prohibición de ingreso por dos años para 23 personas identificadas tras incidentes ocurridos el 7 de abril en el estadio Malvinas Argentinas, durante el partido entre Independiente Rivadavia y Bolívar por la Copa Libertadores. Los sancionados fueron acusados de tomar un colectivo bajo amenazas y obligar a desviar su recorrido hacia el estadio, un hecho detectado por la policía provincial, que permitió su identificación.
Entre ellos se encuentra Enzo Gonzalo Granizo, quien ya contaba con antecedentes, por lo que su restricción se extenderá a tres años, mientras que el resto deberá cumplir una sanción de 24 meses. La causa tramita en la Oficina Fiscal N°2 de Guaymallén, bajo el delito de coacción, y las sanciones se apoyan en la normativa vigente que habilita a restringir el acceso a personas consideradas riesgosas para la seguridad pública.
En la resolución, se remarca la necesidad de “neutralizar e impedir la presencia” de individuos que puedan alterar el desarrollo de eventos deportivos, reforzando así los controles en el marco del programa oficial.
En paralelo, el Ministerio también dispuso otras sanciones por hechos recientes. Tres personas fueron inhabilitadas por 24 meses tras participar en disturbios durante el partido entre Colón y San Miguel, el 4 de abril, a partir de un pedido de la Dirección Provincial de Seguridad en Eventos Masivos de Santa Fe. Se comprobó su intervención en desórdenes dentro de un encuentro de la Primera Nacional, lo que motivó su incorporación al registro de restricción de concurrencia.
Por otro lado, se estableció una prohibición de ingreso de alcance indeterminado para Héctor David Straub y Lucas Martín Molina, vinculados a un grave episodio de violencia interna en la barra de Tristán Suárez. Ambos fueron detenidos tras un ataque ocurrido en septiembre de 2025, en el que un integrante de una facción rival fue interceptado y golpeado, resultando con lesiones graves.
La causa judicial los imputa por tentativa de homicidio y la investigación señala a Straub como líder de la barra brava, un factor que, según las autoridades, refuerza el riesgo de su presencia en eventos masivos.
Con estas decisiones, el Gobierno busca endurecer los controles y prevenir nuevos hechos de violencia en el fútbol, en un contexto de reiterados incidentes dentro y fuera de los estadios.