En un movimiento que agitó el tablero político bonaerense, el histórico dirigente social Héctor “Toty” Flores -durante años uno de los referentes más cercanos a Elisa Carrió- desembarcó en el gabinete del intendente peronista de La Matanza, Fernando Espinoza.
El exdiputado nacional de la Coalición Cívica asumió al frente de la Secretaría de Economía Social y Productiva del municipio más poblado del conurbano, un distrito que durante años lo tuvo como opositor político directo del jefe comunal.
La novedad generó ruido en la política local y también en el espacio que lidera Carrió, ya que Flores fue durante décadas uno de sus aliados más fieles e incluso llegó a acompañarla como candidato a vicepresidente en las PASO de 2015.
Pero no fue el único “pase” que llamó la atención. En el mismo acto de jura también se sumaron al equipo municipal dos dirigentes con pasado en el PRO: Laura Grecco, quien quedó como subdelegada de Villa Celina, y Jorge Lampa, que asumió como subsecretario de Cultura y Educación.
La incorporación de figuras provenientes de la oposición fue presentada por Espinoza como parte de un intento de ampliar su base política en el distrito. Durante el acto, el intendente planteó que su gestión apunta a construir un espacio amplio que convoque a dirigentes de distintos sectores.
El caso de Flores resulta particularmente llamativo porque, hasta hace poco, era uno de los críticos más duros de la gestión municipal. El dirigente social, fundador de la cooperativa La Juanita en Laferrere, había cuestionado en distintas oportunidades la situación sanitaria y social del distrito.
En la Coalición Cívica, mientras tanto, la noticia cayó con mezcla de sorpresa y tristeza. Carrió admitió que la decisión de su histórico compañero político la afectó personalmente, aunque aclaró que el vínculo personal entre ambos seguirá intacto.
Detrás del giro político también aparecen razones económicas: la crisis y los recortes en programas sociales golpearon a muchas cooperativas y organizaciones comunitarias, entre ellas la que conduce Flores desde hace más de dos décadas en La Matanza.
Así, el dirigente que durante años caminó el conurbano con la bandera “lilita” ahora pasó a integrar el equipo de uno de los intendentes más alineados con el gobernador Axel Kicillof, en una de esas piruetas políticas que nunca dejan de sorprender en la escena bonaerense.