La iglesia de Santa Ana de la localidad belga de Gante ha recibido la inusual visita de 3.500 curiosos que han querido ver el templo construido en 1867 en su estado original, antes de que arranquen las obras del polémico proyecto para transformarlo en un supermercado, un restaurante y un bar de vinos.
«Si queremos preservar este patrimonio del deterioro, hay que darle un nuevo uso. Y ¿por qué no uno atrevido?», dijo el ministro belga de Patrimonio, Ben Weyts, durante una jornada de puertas abiertas celebrada este jueves, que supone un nuevo paso en un proyecto que la cadena de supermercados Delhaize espera terminar en otoño de 2027.
Críticas al proyecto
Algunos vecinos y defensores del patrimonio han criticado desde hace años la idea de transformar en un complejo de ocio y restauración la iglesia neobizantina, visiblemente deteriorada por el paso del tiempo.
Pero en septiembre de 2023, Delhaize terminó por obtener un contrato de alquiler de 99 años y los permisos necesarios para acometer las obras, si bien la marca de gran distribución asegura que preservará los frescos y la mayor parte de elementos históricos, que se integrarán en el nuevo diseño.
«Las ciudades tienen la particularidad de tener que adaptarse constantemente a los desafíos de su época (…). Este proyecto no solo permite preservar este monumento, sino también preparar el barrio para el futuro. De una iglesia vacía se convertirá en un lugar de encuentro lleno de vida», declaró el alcalde de Gante, Mathias De Clercq.
La metamorfosis de Santa Ana, a la que la región de Flandes contribuirá con 3 millones de euros sobre un presupuesto total que no se ha hecho público, no es la única adaptación audaz de una iglesia en Bélgica en los últimos años, pues existen antecedentes recientes en Bruselas.
Tendencia
En junio de 2023, y tras dos años de obras, una asociación de escalada inauguró un rocódromo en el interior de la iglesia de San Antonio de Padua de la capital.
Construida en 1907 y clasificada como patrimonio nacional, la parroquia sufría por la falta de feligreses y los costes de mantenimiento y ahora está habilitada como centro deportivo donde hasta 150 escaladores pueden trepar al mismo tiempo por muros de 18,5 metros de altura.
Además, la ciudad belga de Malinas alberga desde 2009 el Hotel Martin’s Patershof, ubicado en una iglesia neogótica del siglo XIX, y desde 2014 en Amberes se puede cenar en una antigua capilla de un hospital militar reconvertida en el restaurante The Jane.
Fuera de Bélgica hay ejemplos de adaptaciones, como una iglesia gótica del siglo XV convertida en el Hotel Kruisherenhotel en Maastrich (Países Bajos), una parroquia londinense convertida en la discoteca The Church Nightclub o la Iglesia Memorial del Emperador Guillermo, transformado en un monumento a la paz, así como el Restaurante San Pedro Refectorio de Cuéllar (España), ubicado en una iglesia románica.