El 29 de mayo se publicó «The Boys of Dungeon Lane», el decimoctavo álbum en solitario de Paul McCartney, que además ofrece una serie de revelaciones sobre recuerdos inéditos, junto con nuevas canciones de amor. Con «The Boys of Dungeon Lane», McCartney rememora los años formativos que marcaron su vida y los cimientos de la cultura popular moderna. En una carrera marcada por historias atemporales y personajes inolvidables, el ex Beatle de 83 años narra ahora la historia más personal de todas: la suya propia.
«The Boys of Dungeon Lane» es su álbum más introspectivo hasta la fecha, que transporta al oyente a sus raíces. La historia que precede a la historia. Las nuevas canciones retratan a Paul con franqueza, vulnerabilidad y profunda reflexión, mientras escribe con inusual sinceridad sobre su infancia en el Liverpool de la posguerra, la tenacidad de sus padres y las primeras aventuras que compartió con George Harrison y John Lennon, mucho antes de que el mundo hubiera oído hablar de la Beatlemanía. Días de paz y despreocupación que, sin saberlo, sentaron las bases de una revolución cultural. Paul los revisita no como mitos o leyendas, sino como sus propios recuerdos.
El álbum toma su título de la canción ya disponible, «Days We Left Behind», un tema sencillo e íntimo que captura la esencia emocional del proyecto. Dungeon Lane es un lugar que Paul aún ve al regresar a casa, y sirve como puerta de entrada simbólica a un mundo anterior a la fama: tardes en el Mersey, con un libro de observación de aves en la mano, bares llenos de humo y guitarras baratas, y sueños aún por cumplir. «Esta canción es realmente un recuerdo para mí. El título del álbum, The Boys of Dungeon Lane, viene de una frase de esta canción. He estado pensando en eso, en los días que he dejado atrás, y a menudo me pregunto si solo estoy escribiendo sobre el pasado, pero luego pienso: ¿cómo puedes escribir sobre otra cosa? Son tantos recuerdos de Liverpool. Hay una parte en el medio sobre John y Forthlin Road, la calle donde vivía. Dungeon Lane está cerca. Vivía en un lugar llamado Speke, un barrio bastante obrero. No teníamos casi nada, pero no importaba porque la gente era genial y no te dabas cuenta de que no tenías mucho», dice Paul McCartney. Además de estar lleno de conmovedoras reflexiones de un artista cuya influencia está entretejida en nuestras vidas, el álbum también incluye nuevas canciones de amor en el estilo reconocible de McCartney.
El nuevo álbum, que sigue a McCartney III de 2020 y a la posterior reelaboración Imagined del año siguiente, comenzó a tomar forma hace cinco años cuando Paul se reunió con el productor Andrew Watt para tomar un té e intercambiar ideas. Mientras tocaba la guitarra durante la reunión, a Paul se le ocurrió una secuencia de tres acordes, que Watt sugirió que grabaran.
De esa sesión surgió el tema que abre el álbum, «As You Lie There». Animado por su nuevo productor, Paul dio vida a la nueva canción, tocando él mismo la mayoría de los instrumentos, muy al estilo de su debut en solitario de 1970, McCartney. Debido a la apretada agenda de Paul, el álbum se grabó entre las paradas de una gira mundial de cinco años, desde Los Ángeles hasta Sussex, sin presión ni plazos que cumplir. En The Boys of Dungeon Lane, Paul experimenta con una amplia gama de instrumentos y estilos, demostrando su gran musicalidad. Hay rock al estilo de Wings, armonías al estilo de los Beatles, ritmos al estilo de McCartney, una intimidad minimalista, una narrativa melódica, canciones definidas por personajes distintos, pero el hilo conductor es Paul. De ayer y de hoy.
