Con la participación del Ballet y la Orquesta Estables y del Coro de Niñxs, se brindarán seis funciones de la famosa obra de Tchaikovsky. Es otra de las actividades impulsadas por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires durante el receso invernal. Entrada gratuita con reserva online.
La temporada artística del Teatro Argentino continuará con una versión apta para toda la familia del ballet “El Cascanueces”, con música de Piotr Ilich Tchaikovsky y coreografía y producción de Emanuel Abruzzo, que se presentará el domingo 26 de julio, a las 16:00, en la Sala Alberto Ginastera de este Centro Provincial de las Artes. Habrá nuevas funciones el martes 28, miércoles 29, jueves 30 y viernes 31 de julio y el sábado 1º de agosto, siempre a las 16:00. Esta propuesta forma parte del programa “Vacaciones Divertidas en la Provincia 2026”, que promueve el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
Todos los papeles serán interpretados por integrantes del Ballet Estable que conduce María Fernanda Bianchi. La Orquesta Estable contará con Ezequiel Fautario como director invitado. Intervendrá también el Coro de Niñxs que lidera Mónica Dagorret.
El diseño de imágenes y proyecciones es de Karina Deborah Solarz, la adaptación de vestuario de Leticia Falcone y la iluminación de Maximiliano Troncozo, David Manuel Schoijet y Patricio Landucci.
Se trata de una gran producción, con la participación en cada función, entre integrantes del Ballet, la Orquesta y el Coro de Niñxs, de más de 150 artistas. El espectáculo tendrá una duración total, entre los dos actos y el intervalo, de 80 minutos y está recomendado para niñas y niños desde los 4 años de edad.
Reserva online de entradas
Las entradas gratuitas, con reserva online, deben obtenerse a través de la página web del Teatro Argentino. Para las funciones del 26, 28 y 29 estarán disponibles a partir del viernes 24 de julio, desde las 12:00, y para las funciones del 30, 31 y 1°, desde el miércoles 29 de julio, también desde las 12:00.
Los mayores de 65 años y las personas con discapacidad tendrán además la opción de reservar tickets de forma presencial, mediante un cupo de entradas destinadas a tal fin, acercándose a la boletería del Teatro y presentando su DNI o el Certificado Único de Discapacidad (CUD). Para las funciones del 26, 28 y 29 podrán hacerlo el viernes 24 de julio, de 12:00 a 18:00, y para las funciones del 30, 31 y 1°
Se recomienda llegar con anticipación, ya que las reservas pierden validez 20 minutos antes del comienzo de la función y las entradas pueden ser eventualmente cedidas al público que se presente espontáneamente.
“Un espectáculo dinámico y divertido”
Dice Emanuel Abruzzo, responsable de la coreografía: “El Cascanueces es la puerta de entrada perfecta al mundo del ballet. Se trata de una historia de Navidad llena de magia y fantasía que, en este caso, se ofrece con una particularidad: si bien los bailarines no hablan en escena, esta versión suma un personaje que irá narrando el cuento para permitir comprender mejor la obra”.
“Como coreógrafo -agrega Abruzzo- quise crear un espectáculo dinámico y divertido para acercar el ballet a un nuevo público, con una colorida producción, mucho humor y varios estilos de baile. Se incluyó un diseño escenográfico con mapping y proyecciones vibrantes y dinámicas en pantalla que ayudan a ambientar cada una de las escenas que protagonizará un elenco de cuarenta integrantes del Ballet Estable del Teatro Argentino, acompañados en vivo por la Orquesta Estable y el Coro de Niñxs”.
La música de “El Cascanueces” fue compuesta en 1890 por Piotr Ilich Tchaikovsky y la coreografía original fue creada por Lev Ivanov. El libreto, realizado por Marius Petipa, se basa en la adaptación que Alejandro Dumas (padre) hizo de un cuento de E. T. A. Hoffmann publicado en 1816 y titulado “El Cascanueces y el Rey de los Ratones”. El ballet resultante se estrenó el 5 de diciembre de 1892 en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo.
El argumento parte de la fiesta de Nochebuena que prepara la familia Stahlbaum. Clara y Fritz, los hijos, esperan ansiosos la llegada de los invitados y la entrega de los regalos. Sobre todo, aguardan con impaciencia a su querido padrino, Drosselmeyer, quien entre otros presentes le obsequiará a la pequeña un cascanueces con forma de soldado. Un juguete que, gracias a la ensoñación y la fantasía de la que sólo son capaces los niños, terminará protagonizando con ellos las más maravillosas aventuras.