En medio del deterioro de la actividad económica, una escena inusual comienza a repetirse en el entramado productivo bonaerense: empresarios que destinan parte de su jornada a operar financieramente para poder pagar salarios y evitar despidos.
El ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, describió con crudeza esa situación al relatar el caso de una fábrica de calzado deportivo. “Para no echar a la gente, dedica entre 3 y 4 horas de su día a hacer carry trade para compensar la brutal caída de sus ventas”, contó.
El episodio, según explicó, no es aislado. “¿Frente a este contexto qué pueden hacer las empresas para evitar el cierre? Recurrir al carry trade y a cualquier tipo de inversión financiera como herramientas para poder sostener su negocio, reducir pérdidas y poder mantener su personal o reducirlo lo menos posible”, afirmó.
La imagen sintetiza el momento que atraviesa el sector productivo: empresas que dejan de enfocarse exclusivamente en producir para volcarse parcialmente a la lógica financiera como mecanismo de supervivencia.
Caída de la actividad y golpe al empleo
El trasfondo de estas decisiones es un escenario económico adverso. Entre enero y noviembre de 2023 y el mismo período de 2025, la actividad económica de la provincia de Buenos Aires cayó 2,1%, mientras que en noviembre del año pasado se ubicó 3,5% por debajo de enero, “confirmando que no hay rebote ni recuperación en marcha”, según Costa.
El impacto sobre el empleo y el tejido empresarial es contundente. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la provincia perdió 5.498 empresas y 79.090 puestos de trabajo formales registrados. A nivel nacional, la cifra asciende a 290.600 empleos menos y más de 21.000 empleadores desaparecidos.
“Estos números no hablan de eficiencia ni de modernización; hablan de empresas que cierran, de trabajadores expulsados del sistema y de un tejido productivo que se desarma”, advirtió el funcionario.
En paralelo, desde la gobernación llevan un registro propio de la crisis. “Desde diciembre de 2023 contabilizamos 117 casos que acumulan un total de 10.715 despidos sólo en PBA”, detalló Costa. El relevamiento incluye además al menos 39 cierres de empresas o plantas.
“Es bueno ponerle nombre, apellido y localidad a cada uno de los casos, para que veamos que detrás de cada uno hay muchas personas que están sufriendo y no saben qué van a hacer para poder sostener a sus familias”, agregó.
Industria en retroceso y presión de las importaciones
El deterioro se concentra especialmente en la industria y la construcción. Algunas ramas industriales registran caídas de hasta 33% en el período 2023-2025, con fuertes retrocesos en sectores como minerales no metálicos (-33%), caucho y plástico (-22%) y textiles (-20,6%).
Según Costa, este proceso responde a “una política anti productiva y anti industrial deliberada”, impulsada por un combo de tipo de cambio atrasado, encarecimiento del crédito y apertura de importaciones.
En ese marco, el ministro advirtió que el modelo económico actual “está logrando afectar fuertemente la producción local”, al tiempo que destacó que en 2025 se registró un récord histórico de importación de bienes de consumo por u$s11.400 millones.
La dimensión humana de la crisis
En ese contexto, el recurso al carry trade aparece como un síntoma extremo de la situación. Lejos de una estrategia de maximización de ganancias, se convierte en una herramienta para sostener la actividad y evitar despidos.
“Nos contó algo increíble pero razonable”, relató Costa sobre el empresario que reorganizó su rutina para dedicar varias horas al día a operaciones financieras.
La postal expone una tensión de fondo: mientras la producción pierde rentabilidad, la supervivencia de algunas empresas queda atada a mecanismos financieros. Un cambio de lógica que, según advierten desde la Provincia, refleja el impacto del modelo económico sobre la economía real.
“Cuando se destruye la actividad productiva y el trabajo, que son el motor de la economía bonaerense, no se está afectando a un distrito: se está golpeando el corazón productivo de la Argentina”, concluyó el ministro.