El Gobierno nacional oficializó la implementación del Plan Güemes, un dispositivo de seguridad que busca fortalecer el control fronterizo en los municipios de Aguas Blancas, Orán, Tartagal y Profesor Salvador Mazza, en el límite entre Salta y Bolivia. La medida fue publicada este martes en el Boletín Oficial a través de la Resolución 830/2025.
El plan había sido anunciado a fines de 2024 por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en un acto realizado en el norte del país. Su objetivo es reforzar la presencia de fuerzas federales en una zona considerada estratégica por su actividad comercial, pero también por la circulación de delitos como el contrabando y el narcotráfico.
Como parte de la implementación, se dispuso la creación de un comando unificado integrado por efectivos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria, el Servicio Penitenciario Federal y la policía salteña. Este organismo tendrá a su cargo la coordinación de los operativos especiales en el corredor norte.
En enero, como primer paso del plan, las autoridades de Aguas Blancas instalaron un cerco perimetral sobre el Río Bermejo para limitar los cruces fronterizos a pie. Según datos oficiales, se logró reducir en un 40% el ingreso irregular de personas desde Bolivia. La medida fue cuestionada por el presidente boliviano, Luis Arce, quien expresó su “preocupación” por lo que consideró una decisión unilateral.
Desde el gobierno argentino defendieron la iniciativa y aseguraron que forma parte de una política integral para ordenar los pasos fronterizos y prevenir delitos. “Resulta imperioso reducir la comisión de delitos con un enfoque especial en la frontera norte del país”, sostuvo el Ejecutivo en los fundamentos de la resolución.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, respaldó la medida y afirmó que, antes de la instalación del cerco, “la provincia se llenaba de toneladas de cocaína”. También consideró “desubicado” el comunicado del gobierno boliviano, al recordar que Bolivia militarizó su lado de la frontera “sin que la Argentina emitiera reclamo alguno”.
El Plan Güemes contempla la extensión de dispositivos tecnológicos y físicos en los distintos puntos fronterizos, así como el despliegue coordinado de fuerzas para garantizar “condiciones adecuadas de seguridad” en una zona de alta sensibilidad para la seguridad nacional.